El coaching como un proceso de aprendizajeguiado cuya finalidad es ganar en claridad de propósito—identificar valores y objetivos en las distintas áreas de la vida—
y desarrollar las competencias necesarias para poder conseguir el nivel
de resultados deseado en cada una de ellas.
El
coaching puede ayudarnos
en las siguientes situaciones:
Cuando
no sabemos lo que queremos.
Cuando
sabemos lo que queremos pero no sabemos cómo conseguirlo.
Cuando
sabemos lo que queremos y cómo conseguirlo pero no hacemos
lo que tenemos que hacer para conseguirlo.
El
coaching facilita la adquisición de habilidades y destrezas específicas y promueve el cambio de hábitos para que el cliente pueda superar los obstáculos que le impiden conseguir el nivel de desempeño y autoeficacia esperado.
El coaching no es formación; no es consultoría ni psicoterapia.
Es un entrenamiento personalizado
que se adapta a las necesidades específicas de cada persona:
El
cliente es el agente activo sobre el que recae la responsabilidad
de generar nuevos recursos que le permitan afrontar los cambios
necesarios para lograr sus objetivos.
La
función del coach es asistirle, crear el entorno adecuado
para que aprenda nuevas estrategias y habilidades, y
realizar un seguimiento que le ayude a implementar los nuevos hábitos adquiridos de forma sostenida en el tiempo.