En
The Art of Possibility, Rosamund Stone –psicoterapeuta
y pintora– y Benjamin Zander –director de
la Orquesta Filarmónica de Boston– nos conducen
por un viaje fascinante, ilustrado con numerosos ejemplos
de personas que han superado sus autolimitaciones, para
mostrarnos que es posible transformar un mundo de lucha
y conflicto en un universo de infinitas posibilidades.
Bajo
el marco del construccionismo social los Zander nos recuerdan
que una forma de superar nuestras creencias limitadoras
es cambiando la forma en que nos hablamos.
Y es que nuestro diálogo interior puede determinar
que vivamos en un mundo de escasez, o en un mundo de posibilidades.
Para desarrollar esta idea, establecen una clara distinción
entre dos tipos de diálogo: el diálogo
en espiral y el diálogo de la posibilidad.
El
diálogo en espiral (imaginad
una espiral descendente) es una forma resignada de hablarnos
que excluye cualquier posibilidad. Se centra en cómo
deberían ser las cosas. Su combustible es
el miedo. Es un lenguaje completamente reactivo a las
circunstancias; circunstancias que, por otro lado, siempre
son erróneas, problemáticas y negativas.
Este diálogo se centra en la abstracción
de la escasez.
Crea
una historia inexpugnable sobre los límites de
lo que es posible y nos cuenta de modo convincente cómo
las cosas van a ir de mal a peor. Es un tipo de diálogo
que confunde la realidad física y las abstracciones.
Está repleto de una variedad de «cosas»
que no tienen una existencia en el tiempo o el espacio
pero que nos parecen reales. Conceptos como «bueno»,
«malo»,
«justicia»
o «perfección»
son algunos ejemplos típicos de este diálogo
sin escapatoria.
En
cambio, existe otro tipo de diálogo mucho más
rico, constructivo y capacitador. Es el diálogo
de la posibilidad, en el cual nos hablamos
desde lo que es y no desde lo que «debería
ser».
Es un diálogo que va más allá de
las contradicciones, de los sentimientos dolorosos y de
los miedos. Un diálogo con el que aprendemos a
elevarnos, como un halcón clarividente, sobre todo
el paisaje.
El
ser con las cosas tal como son significa separar
nuestras conclusiones sobre los hechos de nuestra descripción
de los hechos. Significa romper el dominio invisible
de las abstracciones para poder hacer distinciones conscientes
que nos abran a un mundo lleno de posibilidades.
Con
este diálogo puedes dejar atrás la lucha,
llegar a un acuerdo con lo que está frente a ti
y continuar avanzando. A diferencia del diálogo
en espiral, que nos conduce al estancamiento, el diálogo
de la posibilidad puede representarse, según los
Zander, de la siguiente forma:
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