Contacta  

Subscríbete y recibirás nuestra revista gratuita:

Nombre:

e-mail:


Leer números anteriores

     
Si no lo creo, no lo veo, de Xavier Guix

Cómo construimos nuestra imagen del mundo y de nosotros mismos.
Editorial Granica. Barcelona, 2005

 
El segundo libro de Xavier Guix "si no lo creo, no lo veo"—recién salido del horno— supera las las expectativas creadas tras la publicación de su magnífico "Ni me explico, ni me entientes". En éste, su último libro, reflexiona sobre cómo construimos las creencias y cómo acabamos conviertiéndonos en ellas. De ahí que la vida no sea un "ver para creer" sino más bien "un creer para ver". Y es que todo aquello que está fuera de nuestro sistema de creencias es como si no existiera: no lo vemos, o no lo queremos ver, por mucho que insistan.
¿Hasta que punto nuestras creencias limitan nuestra percepción? ¿Cómo condicionan nuestro sistema de creencias lo que decimos, lo que hacemos y lo que sentimos? X.Guix se plantea éstos y otros muchos interrogantes en un libro donde hay más preguntas que respuestas. Su propósito no es encontrar respuestas a los porqués sino hacernos reflexionar para que cada uno descubra, por sí mismo, cómo las creencias definen y sostienen su identidad.
Como dice Alex Rovira, en un prólogo brillante, éste es un libro escrito con rigor, lucidez y honestidad, que hace sentir al lector/a. Con un estilo ágil y vibrante, salpicado de toques de humor y experiencias personales, este excelente comunicador y formador se adentra con maestría y rigor en el proceso de construcción de las creencias.
Empecemos por el principio. "Creer o no creer", ésa es la cuestión:
"Vemos lo que queremos ver; nos parece mentira que los demás no vean lo mismo que nosotros; le damos la vuelta a las cosas hasta que encajan en nuestras realidades, hasta que se ajustan a nuestros convencimientos. Muchas personas no hacen lo más conveniente para ellas, sino lo que "creen" que les conviene; muchos y muchas aman "creyendo" ser amados o amadas; hay quien sigue vivo a pesar de que los médicos le "creían" ya muerto; unos se "creen" que han triunfado y otros, haciendo lo mismo, se "creen fracasados; hay quien se "cree" poseer y quien se "cree" poseído; unos se lo "creen" todo y otros han dejado de "creer".
Atesoramos creencias a lo largo de nuestra vida, pero ¿cuáles son propias y cuáles no?. Muchas de nuestras creencias, de nuestros hábitos, de nuestras conductas e incluso de nuestras emociones están mediadas socioculturalmente. Somos lo que creemos que somos, pero esas creencias que tenemos sobre nosotros mismos, ¿dónde las hemos adquirido?
¿Cuántas creencias, cuantos valores nos pertenecen auténticamente? ¿Tenemos conciencia de cuándo elegimos adoptar unos valores y no otros? ¿Hemos decidido en qué valores, en qué principios, en qué creencias basar nuestra vida? Cuántas cosas pasan primero fuera y luego se nos cuelan hasta estar convencidos de que aquello que sentimos, opinamos, creemos o valoramos es una decisión personal fruto de nuestro interior. Seguramente un buen ejercicio consiste en atender al proceso de naturalización o biologización de las normas "institucionalizadas". Entender ese proceso es muy higiénico para nuestra salud mental, ya que nos lleva a la capacidad reflexiva y creativa a la vez en el momento de seguir las normas sociales. Las instituciones son muy sutiles a la hora de transmitir normas y comportamientos encaminados a perpetuarse, como si se tratara de un fenómeno natural, necesario y por supuesto inamovible, cuando no son más que construcciones socio-históricas".
Bajo el marco epistemológico del construccionismo social, el autor pone en duda el concepto clásico de personalidad, según el cual los seres humanos disponen de una esencia o naturaleza propia que les pertenece y que anida en su interior:
"Nuestro comportamiento, nuestros esquemas mentales y nuestros sentimientos cambian según con quién estemos, según lo que estemos haciendo y por qué. (...) Quitémonos esa idea de estar poseídos por una personalidad que, al igual que la niña del exorcista, responde inevitablemente a los caprichos del demonio que lleva dentro".
Asimismo, Xavier Guix, comparte de forma valiente sus dudas y algunos fragmentos de su propia experiencia personal. Entre otros temas, reflexiona sobre los roles y las máscaras y lo que sobreviene cuando nos despojamos de ellas:
"Te confieso que durante algún tiempo de mi vida lo he sido todo menos yo mismo. Ahora en cambio me siento mal cuando me veo atrapado en algún que otro rol. Pasar de un sitio al otro se puede hacer estando conectado emocionalmente con uno mismo, haciendo oídos sordos a los cantos de sirena del autoengaño y sobre todo reconociéndonos allí donde estamos en cada momento. Cuando he podido expresar lo que siento, incluso aquello presuntamente vergonzoso para mí mismo, he recibido más amor de los demás que incomprensión. Nadie se ha rasgado las vestiduras por escuchar la voz sincera del alma. Al contrario, la reconocen, se reconocen y lo celebran con intenso agradecimiento".
Un libro con mucho trabajo de base, profundo, a la vez que divertido, cuya lectura disfrutaréis desde el primero hasta el último capítulo.

Teléfono de contacto: (34) 935922936
Dirección postal: Rambla Sant Jordi, 124, 4-3 08291 Ripollet -Barcelona
E-mail: mariapallares@mproactiva.com
Reserva una sesión: reserva@mproactiva.com

mproactiva coaching para quién servicios recursos FAQ mapa web contacta
© mproactiva 2004