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2005 de Mproactiva |
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Junto
con Las Horas, Mproactiva distribuye una vez al mes un número
especial en el que tratamos algún tema que consideramos
puede ser del interés de nuestr@s lector@s. |
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En
este número reflexionamos sobre el miedo a mostrarse. |
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El secreto de la intimidad emocional reside en conocernos
y en permitir que el otro nos conozca. Mantener un vínculo
profundo, sólido y significativo comporta abrirse al
otro mediante actos, palabras y sentimientos. A veces, por
culpa de nuestros miedos, construimos unas barreras infranqueables
a nuestro alrededor y nos ocultamos bajo máscaras que
nos impiden darnos a conocer y aprender del espejo del otro.
No darnos la oportunidad de experimentar la intimidad tiene
un coste muy elevado.
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http://www.mproactiva.com/pages/E12_miedo_a_mostrarse.htm |
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Nuestra
salud emocional está relacionada con la salud de nuestros
límites. En el especial del mes de marzo escribía
sobre los peligros de tener unos límites demasiado frágiles
y quebradizos. Hoy voy a hablaros del extremo opuesto: los peligros
de erigir unas barreras infranqueables a nuestro alrededor;
y de cómo estos muros de hormigón pueden reducir
nuestra capacidad para conectar con los demás. |
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Al igual que hay personas que por no defender sus límites
se diluyen en el otro, hay quienes sienten la presión
de la intimidad y están siempre alerta para evitar que
amigos, vecinos, familiares, compañeros y compañeras,
invadan su territorio. Cuando alguien está demasiado
cerca se sienten amenazados, sus alarmas se disparan... y si
la presión es demasiado intensa buscan posibles vías
escapatorias. |
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Mantienen
la distancia con los otros como medida de autoprotección;
por temor a que éstos puedan absorberles, exigirles y
pedirles más de lo que creen que pueden dar. Para preservar
esa distancia se esconden detrás de máscaras y
roles, y proyectan al mundo exterior una imagen muy concreta
de sí mismos. No se atreven a mostrarse vulnerables,
les cuesta compartir problemas emocionales; y, cuando las conversaciones
se hacen demasiado personales, suelen cambiar rápidamente
de tema. |
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Un día se muestren abiertos y accesibles y al día
siguiente, si el otro se acerca "demasiado", aparecen
fríos y distantes. Lo que parecía una puerta abierta
se convierte en una réplica del muro de Cisjordania.
¿Cómo se explica este tira y afloja? Porque temen
la intimidad emocional las pérdidas que ésta
puede ocasionarles tanto como la desean. Quieren establecer
vínculos pero temen ser rechazados por mostrarse tal
como son; temen ser controlados si se muestran demasiado accesibles;
temen perder su identidad, diluirse en los otros... Temen abrir
la caja de Pandora y descubrir cosas que no conocían. |
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Mostrarse
a los demás nos ayuda a conocernos mejor, pero ¿podemos
aprender del espejo de los otros si no nos mostramos tal como
somos? Aunque hay una amplia gama de cercanías y distancias
aceptables, el secreto de la intimidad emocional reside en conocernos
y en permitir que el otro nos conozca. Si nos ocultamos demasiado
los vínculos desaparecen. |
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Las
relaciones, de amistad o de pareja (*) sobreviven o fracasan
según el nivel y la integridad del vínculo entre
las dos partes. Mantener un vínculo profundo, sólido
y significativo con otro ser humano implica correr riesgos:
desmantelar límites innecesarios, abrirse al otro mediante
actos, palabras, sentimientos; compartir temores, secretos,
confidencias... |
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¡Ojo!,
no se trata de salir corriendo a revelar tus secretos; tu vida
no tiene que ser un libro abierto para todo el mundo. La incontinencia
verbal es un mal hábito. La clave está en poder
elegir con quién quieres compartir tus sentimientos y
con quién no; que tu decisión no esté condicionada
por tu incapacidad de mostrarte. Las fronteras saludables son
lo suficientemente flexibles como para permitirnos decidir qué
queremos dejar entrar y qué queremos dejar fuera. |
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El coste de no darse la oportunidad de experimentar la intimidad
emocional es muy elevado. Puedes perderte la posibilidad de
aprender a establecer límites con otras personas; de
aprender a responder de manera satisfactoria a sus demandas;
de experimentar la satisfacción de ser aceptado y amado
por ser quien eres; de descubrir que puedes tolerar la intimidad
sin perderte a ti mismo...
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Sentirse
rechazado es muy doloroso, pero aún es más doloroso
perderse la oportunidad de mantener vínculos afectivos
por no tener el valor de darse a conocer. Tus amigos, parejas
y seres queridos están dispuestos a aceptarte con todas
tus virtudes y tus defectos. Están ansiosos de celebrar
con júbilo que te arriesgues a mostrarles día
a día, paso a paso, ese ser maravilloso que se esconde
bajo la armadura. Ese ser que siempre supieron que estaba ahí
y que ahora tú les muestras en todo su esplendor. |
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Empezar
a "desnudarse" es un viaje apasionante.
Un fuerte abrazo, |
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Maria
Pallarés
Coach Personal
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Referencias |
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(*)
Para l@s que estéis interesados en profundizar en este
tema desde la perspectiva de la relación de pareja, podéis
leer: S. Carter y J. Sokol: Del amor al compromiso. Para
alcanzar una relación de pareja estable. Editorial
Urano, Barcelona, 2000. |
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