|
2004 de mproactiva |
|
 |
|
Si no puedes leer este boletín, accede directamente a:
http://www.mproactiva.com/pages/las_horas5.htm
Para cualquier comentario o sugerencia, puedes enviarnos un
e-mail a: mproactiva@mproactiva.com
|
|
|
|
 |
|
1.
¿Sabías que...? Según
apuntan algunos estudios, la sensación de sentido y
de dominio sobre nuestras vidas tiene consecuencias positivas
en nuestros mecanismos de supervivencia.
2. Está en tus manos. El autoliderazgo
es la capacidad de influirnos y motivarnos para dirigir nuestra
propia vida en la dirección deseada. Descubre de qué
maneras puedes fortalecer tu autoliderazgo.
3. Ellas tienen la palabra. Si las mujeres
emulan el estilo de liderazgo masculino es posible que no
gusten a sus subordinados hombres. Si adoptan el estilo estereotipadamente
cálido y asistencial femenino es posible que gusten
pero no siempre serán respetadas. ¿Cómo
podemos escapar a esta paradoja?
|
|
|
 |
|
Las últimas novedades de mproactiva.com son:
1. En la sección Textos
para reflexionar puedes
leer una reflexión sobre el cambio, los peligros de la
aceptación y las maneras de aumentar nuestra sensación
de autoeficacia.
2. En la sección
Artículos y entrevistas recogemos dos nuevos
artículos publicados en La Vanguardia "Sé
tu mismo", sobre inmovilismo vs.cambio; y "Gemebundos
y quejillosos estamos",
una reflexión sobre la tendencia a anclarse en la queja
como coartada para no hacer nada para cambiar las cosas.
3. En la sección Vale
la pena leer te recomendamos la lectura del nuevo libro
de Sara Berbel Sánchez: Sin cadenas. Nuevas formas
de libertad en el siglo XXI.
|
|
|
 |
|
Los resultados de algunos estudios ponen de manifiesto que
tomar las riendas de nuestra propia vida puede llegar a determinar
nuestra calidad de vida y nuestra esperanza de vida.
|
|
|
|
"La
doctora Rodin, de la Universidad de Yale, ha demostrado que
la sensación de sentido y de dominio sobre nuestras vidas
tiene consecuencias positivas en los mecanismos de supervivencia
del ser humano. Rodin y su colega Helen Langer estudiaron un
asilo de ancianos y demostraron que los sujetos que tenían
una major responsabilidad y capacidad de decisión sobre
su vida, sufrían a lo largo de los años menos
enfermedades y fallecían más tarde que aquellos
que no tenían la sensación de poder ejercer ninguna
forma de control sobre el ambiente en el que se encontraban.
Por supuesto, todos los ancianos estudiados partían de
condiciones de salud similares". (1) |
|
|
|
|
 |
|
Sobre
el autoliderazgo
|
|
Los
líderes nos conducen a lugares que no hemos visitado
jamás pero, antes de embacar a otras personas en un viaje,
tienen que estar convencidos ellos mismos de que quieren seguir
adelante. Tienen que saber lo que es importante para ellos,
lo que les preocupa. Tienen que encontrar su propia voz
(2) |
|
|
|
|
|
|
|
Hay
diversas maneras de entender y definir el liderazgo, tantas
como estudios e interpretaciones se han publicado en los últimos
años. En un sentido amplio, el liderazgo consiste en
influir en los demás, inyectarles energía y movilizar
sus recursos más valiosos. Ahora bien, para liderar a
otras personas es necesario liderarse primero a una misma, conocer
las capacidades personales y utilizarlas con eficacia. |
|
|
|
Entendemos
el autoliderazgo como el proceso de influirnos y motivarnos
a nosotras mismas para conducir nuestra vida en la dirección
deseada. Liderar nuestra propia vida significa asumir de forma
consciente la responsabilidad de tomar nuestras propias decisiones,
saber escoger en cada momento lo más apropiado y aceptar
la responsabilidad sobre las decisiones que hemos tomado. |
|
|
|
Aunque
coincidamos en que el autoliderazgo es necesario para alcanzar
nuestra realización personal, lo cierto es que a las
mujeres aún nos quedan muchos obstáculos por superar
si queremos gestionar nuestras vidas y construir nuestra autonomía.
Es
cierto que cada
día son más las mujeres que, por encima de todo,
están comprometidas consigo mismas, pero todavía
hay muchas las mujeres que viven los guiones que les dictan
otras personas y que se embarcan en proyectos que no les pertenecen;
que no toman decisiones en función de sus deseos y necesidades,
que están siempre dispuestas a satisfacer las necesidades
de los demás y a aceptar expectativas externas como propias...
|
|
|
|
Y
esto es así porque aún arrastramos creencias
limitadoras que dificultan nuestra realización personal.
La
buena noticia es que las creencias limitadoras se pueden cambiar
y que las habilidades para el autoliderazgo se adquieren y
aprenden a través del entrenamiento. Una de las claves
del autoliderazgo es, precisamente, el compromiso con el desarrollo
personal y el aprendizaje continuo. Cuanto más fuertes
y diversas sean tus habilidades, mayor será tu eficacia
personal y más fácilmente podrás superar
los obstáculos que se interponen en la consecución
de tus metas y objetivos.
|
|
|
|
El
autoliderazgo implica gestionarse a sí misma en distintos
planos, no sólo en la toma de decisiones y en la forma
de comportarse, sino también en la regulación
de nuestros pensamientos y de nuestras emociones. A continuación,
recogemos los cinco pilares en los que se apoya el autoliderazgo:
|
|
|
|
1.
Autoconocimiento. Para liderar tu propia vida es
preciso que te conozcas, que sepas quién eres, cuáles
son tus fortalezas y tus debilidades, qué es importante
para ti y qué quieres conseguir a corto, medio y largo
plazo. Cuando sabes lo que quieres de verdad no te dejas guiar
por los mandatos de otras personas o por lo que dicta el entorno,
sino que actúas en función de tus principios y
valores. |
|
|
|
Como
autora de tus propios actos, te corresponde asumir la responsabilidad
de hacer las cosas por ti misma en lugar de buscar el permiso
o la aprobación de los demás. Nadie está
en este mundo para agradar a los demás o para satisfacer
constantemente sus exigencias. En primer lugar están
tus deseos, tus proyectos y tu espacio personal. Si sabes de
verdad lo que quieres te resultará más fácil
establecer tus propios límites podrás renunciar
a cosas secundarias que te roban tiempo y energía
y los límites que no quieres que transgredan los demás.
|
|
|
|
|
|
2.
Establecimiento de metas. Para tener el mando de tu propia
vida es muy importante que te escuches a ti misma en lugar de
escuchar lo que los otros quieren que hagas. Concentra tu energía
en aquello que es verdaderamente importante para tu desarrollo
personal y profesional. Esfuérzate por descubrir tu propia
visión y asume la responsabilidad de planificar estratégicamente
tu vida: elige tus metas, establece de forma clara y específica
tus objetivos y planifica las acciones que te permitan alcanzarlos.
Cuando tienes claro dónde quieres llegar es más
fácil tener el entusiasmo y la motivación necesarios
para poder superar los obstáculos y las dificultades
que se interpongan en tu camino. |
|
|
|
3.
Comportamiento proactivo. El hábito de la proactividad
es otro de los pilares del autoliderazgo. No esperes a que vengan
a rescatarte; toma la iniciativa y asume la responsabilidad
de hacer que ocurran cosas. Manten tu foco de atención
en lo que puedes controlar en lugar de perder el tiempo quejándote,
lamentándote y compadeciéndote. Actúa con
determinación y persevera hasta alcanzar tus objetivos. |
|
|
|
4.
Flexibilidad. Ser flexible en la forma de pensar y de actuar
es muy importante para conducir tu vida hacia el éxito.
Trabaja para desarrollar la capacidad de cambiar de estrategia
y diseñar planes de acción alternativos si no
consigues los resultados que esperas. Reevalúa tus metas
y tus objetivos a la luz de nueva información, adáptate
a diferentes situaciones y aprende constantemente de tus errores.
|
|
|
No
olvides que es muy importante pedir y recibir feedback.
Capitaliza tu capacidad para escuchar y pedir opinión
a los demás. Acepta las críticas como lo que son:
juicios o maneras diferentes de ver las cosas; eso evitará
que tu autoestima se resienta. Recuerda que tu imagen o valoración
personal no debería estar determinada por la mirada o
la opinión de los otros. |
|
|
5.
Regulación emocional. Otro principio básico
del autoliderazgo es la capacidad de regular tus respuestas
emocionales. Si quieres eliminar emociones negativas, superar
bloqueos y mantener la calma en situaciones de estrés
es preciso que aprendas a examinar tu diálogo interior
y a cambiar creencias limitadoras. Así podrás
alcanzar un mayor grado de libertad mental y emocional. |
|
|
La
persona que lidera su propia evita el sufrimiento innecesario.
Está dispuesta a enfrentarse al mundo tal y como es en
lugar de como le gustaría que fuera. Asimismo, sabe reencuadrar
y reestructurar la forma en que percibe e interpreta los hechos
porque es consciente, tal y como dijo Epícteto en el
siglo I d.C., de que "no son las cosas lo que nos disturban,
sino nuestra opinión sobre las cosas". |
|
|
Un
líder asume, en definitiva, la responsabilidad de crear
las circunstancias que le permitan elevar su autoeficacia y
su autoestima; y tener así un mayor control sobre su
vida. |
|
|
 |
|
Liderar
tu propia vida es fundamental para poder liderar a otros, pero
cuando accedes a un cargo directivo ¿Qué estilo
de liderazgo te conviene adoptar para tener éxito en
la empresa? Éste es uno de los principales interrogantes
que se plantean las mujeres directivas de todo el mundo. |
|
|
|
|
Existe
mucha literatura y distintas maneras de definir, conceptualizar
y entender el liderazgo. Algunas aproximaciones se centran en
los rasgos de personalidad del individuo, otras analizan las
competencias, el estilo o el contexto situacional en el que
éste tiene lugar. En los últimos años,
las teorías que defienden que el género es una
variable determinante de los estilos directivos han hecho especial
hincapié en las diferencias entre el liderazgo transaccional
asociado tradicionalmente al género masculino
y el liderazgo transformacional, más acorde con las habilidades
características del género femenino. |
|
|
El
liderazgo transaccional es más jerárquico y está
más orientado a la tarea, mientas que el liderazgo transformacional
es un estilo orientado a las personas, participativo, horizontal,
flexible, comunicativo... Teniendo en cuenta que las expectativas
sociales relacionan a las mujeres con los roles de asistencia
y de cuidado, según estas teorías las mujeres
serían más proclives al liderazgo transformacional.
|
|
|
Por
tanto, si las organizaciones reconocen la necesidad de incorporar
estilos de liderazgo transformacional para afrontar el cambio
constante de las economías globalizadas, en teoría
las mujeres tendrían más posibilidades de ser
aceptadas como líderes y esto les ayudaría a ocupar
posiciones ejecutivas y cargos directivos con plenos derechos,
superando el famoso "techo de cristal". |
|
|
Esto
es lo que se cuece en las discusiones teóricas, ¿pero
que ocurre en la práctica? La realidad es que todavía
son muchas las mujeres que se someten a un proceso de aculturación
como estrategia para poder sobrevivir en organizaciones donde
existe una cultura dominante masculina. Como grupo minoritario
se ven obligadas a adoptar comportamientos, estilos de comunicación
y valores del grupo dominante. |
|
|
Muchas
mujeres comentan (3) que cuando adoptan roles femeninos se las
tacha de blandas y poco eficaces. Por otro lado, si adoptan
estilos y rasgos de un estilo de liderazgo más masculino
también son valoradas negativamente. Un hombre agresivo
y directo es percibido como valiente y enérgico, mientras
que ese mismo comportamiento en una mujer puede considerarse
airado, despótico y altivo. |
|
|
|
Otra
hipótesis considera que la congruencia entre el estilo
de liderazgo y el rol de género es evaluada más
favorablemente que la incongruencia con el rol de género
(4). Es decir, que en determinadas ocasiones, se espera que
las mujeres directivas se comporten de manera consistente con
los roles femeninos. Sobre los problemas derivados de la rígida
estereotipación en función del género,
os recomendamos la lectura de Mujeres, dirección y
cultura organizacional (5). En este libro, M.Sánchez-Apellaniz
analiza las diferencias entre el sexo biológico y el
rol de sexo biológico; y nos invita a reflexionar hastá
qué punto todas las mujeres son femeninas y todos los
hombres son masculinos. |
|
|
|
Así
las cosas, el reto al que parece ser que han de hacer frente
las mujeres líderes es cómo actuar de acuerdo
a lo que "se espera" de ellas, al mismo tiempo que
mantienen su credibilidadd y efectividad. Si emulan el estilo
de liderazgo masculino no gustarán a sus subordinados
hombres, quienes las considerarán poco genuinas. Si
adoptan el estilo cálido y asistencial femenino es
posible que gusten, pero no siempre serán respetadas.
¿Cómo podemos escapar a esta paradoja? ¿Tú
que piensas?
|
|
|
|
Te invitamos a que nos hagas llegar tu opinión a: mproactiva@mproactiva.com |
|
|
 |
|
(1)
Fragmento extraído de Mario Alonso Puig, Madera de
líder. Claves para el desarrollo de las capacidades
de liderazgo. Empresa Activa. Gestión del conocimiento.
Barcelona, 2004. |
|
(2)
El futuro del liderazgo. Los pensadores más brillantes
de hoy escriben para los directores del mañana. W.
Bennis; G.M.Spreitzer y Th.G. Cummings (eds). Deusto, 2004.
|
|
(3)
Jean Lau Chin, "2003 division 35 presidential address:
feminist leadership: feminist visions and diverse voices".
Psychology of Women Quaterly, 28 (2004), 1-8. Blackwell
Publishing. 2004. |
|
|
|
(4)
J. B. White; E. J. Langer. "Mindful and Maculine: Freeing
women leaders from the constraints of Gender Roles" Journal
of Social Issues, vol. 56, nº 1, 2000, pp. 49-63. |
|
|
(5)
Mercedes Sánchez-Apellaniz, Mujeres, dirección
y cultura organizacional, Fedepe, CIS, 1997. |