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2005 de Mproactiva |
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Junto
con Las Horas, Mproactiva distribuye una vez al mes un número
especial en el que tratamos algún tema que consideramos
puede ser del interés de nuestr@s lector@s. |
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En
este número reflexionamos sobre la congruencia. |
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En
geometría dos figuras son congruentes si al superponerse
coinciden todos sus puntos. Si definimos la congruencia del
ser humano como la correspondencia entre pensamientos,
palabras y acciones, y nos imaginamos que cada
uno de estos elementos es un círculo, ¿qué
pasaría? ¿se solaparían los círculos?
¿estarían próximos o alejados? Cuanto
más alejados se hallen entre sí, mayor será
la incongruencia entre las partes del sistema. Si no queremos
que la incongruencia nos robe energía debemos comprometernos
activamente para obrar de forma alineada con nuestros principios
y valores.
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http://www.mproactiva.com/pages/E8_La_congruencia.htm |
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Somos
lo que hacemos día a día.
De modo que la excelencia no es un acto, sino un hábito.
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Aristóteles
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En
geometría dos figuras son congruentes si al superponerse
coinciden todos sus puntos. Para que dos triángulos sean
congruentes sus lados y sus ángulos deben ser iguales.
Asimismo, para que dos círculos sean congruentes debe
ser concéntricos. ¿Podemos aplicar este principio
para medir nuestro grado o nivel de congruencia? Veamos primero
algunas posbiles definiciones de congruencia. |
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Hay quien define la congruencia como "la concordancia entre
las palabras y el comportamiento". Soy congruente si mantengo
mi palabra y cumplo mis compromisos, si predico con el ejemplo.
En cambio, me comporto de forma incongruente si me comprometo
a hacer algo y no lo hago; si pido un feedback sincero
y castigo a mis empleados cuando su opinión no coincide
con la mía; si me siento indignada cuando los demás
no cumplen sus compromisos conmigo pero yo incumplo los míos,
etc. |
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También
se puede definir la congruencia como "la concordancia entre
convicciones, pensamientos, palabras y acciones". Entendida
así, la congruencia no significa únicamente cumplir
lo que digo a los demás, sino cumplir lo que me digo
a mí misma que voy a hacer porque es importante para
mí. Ser congruente es, entonces, obrar de forma alineada
con mis principios y valores. |
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Si me digo que la familia es lo más importante para mí
y me quedo trabajando en el despacho hasta las tantas; si me
preocupa mi salud pero maltrato mi cuerpo descuidando mi alimentación;
o si quiero estar en forma pero no hago nunca deporte... me
estoy comportando de forma incongruente. Esta forma de obrar
me ocasiona malestar, me hace desperdiciar mucha energía
y debilita mi autoestima. Cuando actúo en contra de mis
valores me estoy traicionando a mí misma. |
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Aún
podemos establecer otra distinción de más alto
nivel: que la imagen que proyectamos a los demás coincida
con lo que pensamos acerca de nosotros mismos y con quienes
somos realmente. En este caso, la congruencia está relacionada
estrechamente con la autenticidad. Cuando no disociamos entre
nuestro pensar, nuestro sentir y nuestro actuar podemos mostrarnos
tal y como somos, genuinamente, en lugar de escondernos detrás
de fachadas o roles. Las personas congruentes generan fácilmente
confianza porque son percibidas como auténticas y honestas. |
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Imagina
ahora que tienes tres círculos: el círculo de
los pensamientos (Pe), el círculo de las palabras
(Pa) y el círculo de las acciones (Ac) y trata
de superponerlos. ¿Coinciden sus contornos? ¿Están
próximos o alejados? ¿Qué parte de sus
áreas se solapa? Cuanto más alejados se hallen,
mayor será la incongruencia entre las partes del sistema.
¿Pueden llegar a ser círculos concéntricos?
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Este
verano mantuve una entretenida conversación con un amigo
sobre el ser o no ser de la congruencia mientras tomábamos
un café en la terraza de un bar. "Se es congruente
o no se es" me decía él con convicción.
"Si no eres 100% congruente, no eres congruente".
Yo compartía la esencia de su argumento, pero no la forma.
Es cierto que si no eres congruente en alguna área dejas
de ser congruente por definición pero me temo que, entendida
de esta forma, la congruencia se puede convertir en un objetivo
demasiado difícil de alcanzar. Que los tres círculos
se solapen completamente en todas las áreas, las
etapas y los momentos de nuestra vida es lo desable, pero
no siempre es fácil de conseguir; entre otras cosas porque
somos seres humanos, falibles e imperfectos. |
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La congruencia no es algo tangible y estable, existe en un
continuum. Es un estado no-permanente y por eso tenemos que
cuidarla y mimarla constantemente, para que su luz no se apague.
Coincido, desde luego, con mi amigo en la importancia de comprometerse
activamente para vivir con la máxima congruencia. Si
queremos que todas las partes de nuestro sistema estén
alineadas debemos esforzarnos día a día, con
tesón y perseverancia, para pasar cada vez más
tiempo en ese estado.
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Cuanto
mayor sea nuestro compromiso, más posibilidades tendremos
de convertir la congruencia en un hábito y menos tiempo
pasaremos en las tinieblas. Así que lo mejor es que nos
pongamos manos a la obra cuanto antes. Como dijo Marco Aurelio,
emperador y filósofo romano: Deja de hablar acerca
de cómo debe ser la persona buena y sencillamente sé
esa persona. |
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Un
cordial saludo, |
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Maria
Pallarés
Coach Personal
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