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2004 de mproactiva |
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Segundo
Especial de Noviembre. |
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Éste
es un especial extraordinario sobre la lógica
borrosa, como homenaje a Lotfi A. Zadeh, reciente
premio Kaufmann de la Universidad Rovira i Virgili. Descubre
con qué tipo de razonamiento te sientes más
identificado/a: con la lógica binaria aristotélica,
según la cual se razona en términos absolutos
de verdadero o falso; o con la lógica borrosa, donde
nada es absolutamente blanco o negro.
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El
pasado martes, 23 de noviembre, apareció publicada en
La Vanguardia una entrevista a Lofti A. Zadeh, el padre de la
lógica borrosa, que se ha pasado por España para
recoger el premio Kaufmann de la Universidad Rovira i Virgili.
Cuando hace ya algunos años, en la universidad, descubrí
la lógica fuzzy, me sentí rápidamente
identificada con algunos de sus principios teóricos,
aunque mi formación en letras me frenó a la hora
de adentrarme en la base matemática de esta teoría.
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Ha
sido una grata sorpresa para mí reencontrarme con Lofti
A. Zadeh en "La Contra" de la Vanguardia. Leer esta
espléndida entrevista de Lluís Amiguet me ha hecho
reflexionar sobre cómo podemos incorporar este tipo de
pensamiento en nuestra vida cotidiana. El motivo de este especial
extraordinario es compartirles, precisamente, algunas de estas
reflexiones. |
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El
modelo de lógica imperante en la sociedad occidental
ha sido la lógica binaria verdadero o falso, sí
o no, blanco y negro desde Aristóteles a Descartes
y a los empiristas lógicos. En 1965, Zadeh publicó
un pequeño artículo científico en el que
se revelaba contra esa lectura de la realidad. Al igual que
la mente humana siempre gradúa la realidad, según
Zadeh, la lógica debería hacer lo mismo: "se
trataba de acercar la lógica a nuestro modo de pensar,
aplicar el sentido común frente al idealismo racionalista".
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Para
introducirles en la lógica borrosa, valga el siguiente
ejemplo que utiliza Bart Kosko (1): |
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Si
sostienes una manzana en la mano, le das un mordisco y lo tragas,
¿es todavía una manzana? das otro mordisco, ¿es
todavía una manzana? ¿Cuándo se traspasa
la línea que separa el ser una manzana de no serlo? Cuando
tienes media manzana, tienes tanto una manzana como no la tienes.
La media manzana impide una descripción de todo o nada.
La media manzana es una manzana borrosa. |
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El
pensamiento borroso sostiene que la forma de razonar en términos
absolutos de cierto o falso ya no nos sirve y que necesitamos
aplicar una lógica borrosa que capte los matices del
mundo real, donde nada es absolutamente blanco o negro. Los
enunciados de esta lógica pueden poseer valores fraccionarios
situados entre el 0 y el 1 de la lógica binaria, es decir,
más policromía de grises. |
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¿Qué
tiene todo esto que ver con el coaching?. Muy sencillo. Hay
muchas personas que todavía operan bajo el idealismo
racionalista del todo o nada, blanco o negro, bueno y malo.
Tener pensamientos dicotómicos, maniqueos y polarizados
nos impide percibir la infinidad de matices cromáticos
que existen entre el blanco y el negro. La realidad es demasiado
rica para reducirla a un código de ceros y de unos.
El pensamiento humano es vago e impreciso. Por eso, en la
lógica difusa todo es graduable. ¿Acaso podemos
trazar la línea que separa a los que son altos de quiénes
no lo son? ¿O a los que son guapos de los que no lo
son?
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Las
personas nos movemos en una línea continua: no somos
felices o infelices, listas o tontas, tímidas o extravertidas,
tenemos un poco de cada. Somos demasiado complejos para ser
etiquetados. Podemos ser más o menos libres, más
o menos buenos, más o menos malos y, si afinamos un poco
nuestra mirada, quizá descubramos que incluso podemos
ser un 50% veraces y un 50% mentirosos. |
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Pensar
de forma cartesiana precisa de etiquetas, definiciones cerradas,
enunciados simples, blanco o negro, sí o no... Y de eso
a la radicalidad sólo hay un paso. Ahora está
de moda el eslogan "keep it simple". Si esa simplicidad
surge tras haberse enfrentado a la complejidad y haber extraído
cierto orden del caos, la subscribo; pero la simplicidad que
predomina es más bien la "sobresimplificación"
o la tendencia a ignorar cuestiones complejas y no profundizar
en las dificultades. Si es así, entonces no me interesa.
Me parece de lo más reaccionaria. No puedes saber qué
hay en el fondo del mar si te quedas navegando en la superficie.
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Las
etiquetas, los pensamientos polarizados y la sobresimplificación
me dan mucha seguridad, me ayudan a sentirme cómodo en
un mundo incierto. Aceptar que vemos borroso, que no todo es
claro y cristalino, que hay sombras y grises, nos puede hacer
perder nuestra falsa sensación de seguridad. Sin embargo,
esta forma de pensar es menos simplista y mucho más precisa,
pues responde mejor a los imperativos de la vida, en la que
todo es cuestión de grado. |
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No
quiero entretenerles más. Dejo en sus manos que decidan
si prefieren incorporar los principios de la lógica
borrosa en sus vidas o prefieren seguir los dictados de San
Maniqueo, patrón de los extremos. Yo, personalmente,
prefiero vivir en la incertidumbre del pensamiento borroso.
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Un
saludo 100% afectuoso, |
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Maria
Pallarés
Ph. D. y Coach Personal
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Referencias |
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(1)
Bart Kosko, Pensamiento borroso. La nueva ciencia de la lógica
borrosa, Barcelona, Crítica, 1995 |