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2005 de Mproactiva |
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Junto
con Las Horas, Mproactiva distribuye una vez al mes un número
especial en el que tratamos algún tema que consideramos
puede ser del interés de nuestr@s lector@s. |
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En
este número reflexionamos sobre el cambio de creencias. |
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Las
creencias condicionan la percepción que tenemos de
nosotros mismos, de los demás y de la realidad que
nos rodea. Algunas de estas creencias son recursos valiosos
y poderosos. Otras limitan nuestra eficacia. En este especial
identificamos algunas de las creencias limitadoras que coartan
nuestra libertad de elección y os invitamos a que expandáis
vuestros propios paradigmas.
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no te interesa recibir este especial puedes darte de baja ahora
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cualquier comentario o sugerencia, puedes dirigirte a: mproactiva@mproactiva.com |
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La
Tierra nunca fue plana, aunque todo el mundo lo creía.
Tú tampoco eres boba, estás loca, eres egomaníaca,
presuntuosa o tonta sólo porque creas, falsamente,
que lo eres.
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Julia
Cameron, The Artist's Way
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Los
seres humanos estructuramos nuestras vidas y damos significado
a nuestro modelo del mundo a través de nuestro propio
sistema de creencias. Estas creencias se han formado a través
de la acumulación de experiencias, triunfos y fracasos
vividos, así como de los mensajes que hemos recibido
de nuestros padres y de nuestras madres, de nuestros educadores,
de los medios de comunicación, de lo que los demás
decían sobre nosotros, etc. |
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Las
creencias condicionan la percepción que tenemos de nosotros
mismos, de los demás y de la realidad que nos rodea.
Algunas creencias son recursos valiosos. Otras limitan nuestra
eficacia. En ambos casos, gobiernan inconscientemente nuestra
vida y condicionan nuestro comportamiento. |
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Aquí
vamos a ocuparnos de las creencias limitadoras, las que actúan
como barreras que dificultan la consecución de nuestros
objetivos. A menudo se trata de falsas creencias de incapacidad
o de falta de recursos que limitan la idea que la persona tiene
de sí misma y de lo que puede hacer para cambiar: "soy
poco inteligente", "soy demasiado mayor para aprender",
"ya no cambiaré", "no valgo nada..." |
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Otras
veces se trata de creencias negativas e incluso catastrofistas:
"seguro que me equivoco", "será un desastre...";
creencias globales sobre las personas: "no te puedes fiar
de nadie", "la gente es egoísta"; o sobre
lo dura e injusta que es la vida: "estamos aquí
para sufrir", "no se merecía una cosa así",
etc. |
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Si
me creo incapaz de aprender o considero que ya soy demasiado
mayor, estoy dando al traste con cualquier oportunidad de desarrollar
mis competencias y habilidades. Si pienso que la vida es un
valle de lágrimas y que he venido a este mundo a sufrir,
es bastante probable que lo pase mal. Mi comportamiento se adaptará
a la percepción que tengo de mí misma y del mundo
en el que vivo y descartaré todo aquello que contradiga
esta creencia. Las creencias son muy hábiles para certificarse
a sí mismas. |
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También
son muy variadas las creencias limitadoras que ponen frenos
al desarrollo personal y profesional de la mujer. Muchas de
ellas están relacionadas con los tópicos sobre
los roles de género con los que se nos ha ido bombardeando
a lo largo de nuestra vida y que, en muchas ocasiones, hemos
integrado de forma insconsciente: "he de ser buena",
"tengo que complacer y gustar a los demás",
"he de sacrificarme por mis hijos", "tengo que
ser una madre y una esposa perfecta", "mis proyectos
pueden esperar", "tengo que ayudar a los demás",
"el dinero y el poder no son femeninos", etc. (1) |
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Nuestro
sistema de creencias actúa como un filtro que marca
los límites de nuestra percepción y de nuestras
posibilidades de actuación. Para superar las creencias
limitadoras que nos encadenan, que coartan nuestra libertad
de elección y que empobrecen nuestro mapa del mundo
deberíamos sustituir nuestros rígidos paradigmas
mentales por otros más abiertos y expansivos. ¿Cómo
cambiar esos paradigmas? Veamos cómo se produce un
cambio de paradigma en el ámbito de la ciencia.
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De
acuerdo con Thomas Kuhn (2) cuando un paradigma científico
no es capaz de dar respuesta a los interrogantes que los científicos/as
se plantean porque hay fenómenos inesperados que no casan
con los presupuestos aceptados, se produce lo que él
llama una "revolución científica". Durante
esta fase compiten varios paradigmas y finalmente queda uno
de ellos como paradigma predominante. Este cambio de paradigma
produce una transformación en la forma de ver el mundo
de la comunidad científica. Sirva como ejemplo lo sucedido
con la visión del mundo copernicana, que reemplazó
a la concepción aristotélica; o con la teoría
de la relatividad de Albert Einstein, que sustituyó a
la visión newtoniana. |
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Algo
similar ocurre con nuestro sistema de creencias. Si nuestras
creencias nos incapacitan para conseguir los resultados deseados,
deberíamos considerar la posibilidad de creer algo nuevo
o diferente. Para ello hemos de ser conscientes de que la creencia
actual nos limita, hemos de estar dispuestas a dudar y a cuestionar
su validez. Como dice R.Dilts (3), cuando estamos "abiertos
a dudar" lo estamos a considerar que quizás esa
creencia que hemos mantenido durante tanto tiempo no sea cierta.
A largo de nuestra vida hemos ido descartando de forma automática
infinidad de creencias que ya no nos servían. |
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Está
en nuestras manos revistar, cuestionar y cambiar nuestras creencias
limitadoras. Podemos desaprenderlas, olvidarlas o substituirlas
por creencias capacitadoras. Hay numerosos métodos y
técnicas de distinta naturaleza para cambiar y remodelar
este tipo de creencias; el coaching o la Programación
Neurolingüística ofrecen un amplio abanico de posibilidades
en este sentido. |
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Te
invito a que identifiques las creencias te están privando
de avanzar en la dirección que deseas y te sugiero algunas
preguntas para que reflexiones sobre este punto: ¿Existe
un motivo lógico para cada una de esas creencias? ¿Son
sensatas o irracionales? ¿Que te estás perdiendo
y que te puedes perder por mantener esa creencia? ¿Qué
te costará emocionalmente el no desprenderte de esa creencia?
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Cuestionar
estas creencias puede tener una repercusión extraordinaria
en nuestras vidas. Si estamos dispuestos/as a pensar de forma
diferente descubriremos nuevas ideas, conceptos y opciones que
antes éramos incapaces de percibir. Nos abriremos a un
mundo lleno de posibilidades. |
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¿A
qué esperas para llevar a cabo tu propia REVOLUCIÓN? |
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Maria
Pallarés
Ph. D. y Coach Personal
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Referencias |
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(1)
Para más información sobre las creencias limitadoras
que frenan el desarrollo de las mujer, os invito a que leáis
el resumen de la charla: Coaching
para mujeres. Cómo alcanzar tus metas. |
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(2)
T. Kuhn. La estructura de las revoluciones científicas.
Madrid, Fondo de Cultura Económica, 1975. |
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(3)
Robert Dilts. El Poder de la palabra. La magia del cambio
de creencias a través de la conversación.
Editorial Urano. Barcelona, 2003. |
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