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2004 de mproactiva |
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| 1.
¿Sabías que...? En esta sección encontrarás
referencias a las vicisitudes a las que hemos tenido que hacer
frente las mujeres a lo largo de la historia. No te pierdas
lo que decía Fray Luis de León de nosotras. |
| 2.
Ellas tienen la palabra. Mproactiva se hace eco de las últimas
publicaciones hechas por mujeres. Para empezar, una auténtica
joya: la recopilación de entrevistas de Imma Sanchís
en El don de arder. |
| 3.
Vale la pena leer. Te ofrecemos una breve reseña
de algunas lecturas seleccionadas. En este primer número
comentamos el libro de Carmen García Ribas Tengo miedo.
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| 4.
Está en tus manos. Esta sección recoge reflexiones
sobre problemáticas que afectan especialmente a las mujeres.
Iniciamos una serie monográfica sobre el "autosabotaje
en la comunicación". |
| Deseamos
que estos contenidos sean de tu agrado. Puedes enviarnos tus
sugerencias a: |
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Maria
Pallarés
Coach personal
mariapallares@mproactiva.com
www.mproactiva.com
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| Fray
Luis de León, en uno de los capítulos de La
perfecta casada (en el siglo XVII) recomendaba callar a
las mujeres, a las necias y a las sabias, "porque en todas
es no sólo condición agradable, sino virtud debida,
el silencio y el hablar poco". A continuación añadía:
la naturaleza no hizo a la mujer "para el estudio de las
ciencias ni para los negocios de dificultades, sino para un
solo oficio simple y doméstico, así les limitó
el entender, y, por consiguiente, les tasó las palabras
y las razones". (1) |
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| Ima
Sanchís ha publicado recientemente El don de arder
(2). En él recopila 59 entrevistas a mujeres singulares
que ha publicado a lo largo de los dos últimos años
en "La Contra" de La Vanguardia. El título
surge de la capacidad de las personas para cuestionar su propia
vida, "quemar sus naves" e ir a por todas. |
| Con
su estilo claro, sencillo y directo, Imma Sanchís tiene
la virtud de condensar en unas cuantas frases la esencia de
las personas que entrevista. Éste es un libro lleno de
historias extraordinarias porque quienes las cuentan son mujeres
luchadoras, tenaces, con vidas intensas... Son mujeres de todos
los puntos del planeta, de distintos estratos culturales y sociales,
de todas las edades: niñas, madres, ancianas... |
| Todas
ellas son mujeres admirables que han sabido afrontar las circunstancias
con valentía y originalidad. Como dice José Antonio
Marina en el prólogo del libro: "no se han abandonado",
"han sabido sobreponerse a las circunstancias". |
| Cuando
leímos la historia de Arati por primera vez, hablamos
de ella durante varios días. Aquí tienes un fragmento
de la historia de esta niña benarés llena de sueños: |
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Arati
se levanta cada día a las seis de la mañana porque
antes de ir al colegio vende postales a orillas del río
Ganges. Con el dinero que gana, se paga el colegio, el de su
hermano mayor y los libros y mantiene a sus padres, analfabetos
y a sus cuatro hermanos. Vive en una habitación sin ventanas
de apenas cuatro metros cuadrados y duerme en el suelo. Y aun
así, se siente feliz con la vida. Arati quiere ir a la
universidad, sueña con ser doctora, quiere ayudar "a
toda esa gente que no tiene nada". Arati no quiere casarse
con un indio porque quiere ser libre e independiente. |
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| ¿Se
puede aprender a comunicar con poder? ¿Podemos llegar
a ser personas carismáticas? Carmen García Ribas,
periodista y profesora de comunicación de la Escuela
Superior de Comercio Internacional de Barcelona responde a éstas
y a otras preguntas en su libro Tengo miedo (3). |
| Este
libro es una pequeña joya que nos proporciona herramientas
para identificar y gestionar el gran enemigo de la comunicación:
el miedo. Los buenos comunicadores son personas carismáticas
que comunican desde su zona de confort. El primer requisito
para superar nuestros miedos es reconocerlos, identificarlos
y nombrarlos; una vez identificados sólo tenemos que
aprender a gestionarlos. |
| A
través de ejemplos prácticos que utiliza en sus
clases de comunicación, Carmen García Ribas analiza
los cuatro principales elementos de la comunicación gestión
emocional, actitud, estructura del discurso y léxico
y nos ofrece unos consejos muy valiosos para comunicar con poder.
Aquí tienes el más simple y, a la vez, el más
valioso: Para comunicar sin miedo, RESPIRA Y SONRÍE. |
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El
autosabotaje en la comunicación
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Se
ha escrito mucho sobre las diferencias en el uso del lenguaje
entre géneros (4). Las preferencias y las estrategias
lingüísticas no reflejan sólo las diferencias
de género, sino también de edad, cultura, condición
social, etc. Sin querer caer en estereotipos, te proponemos
algunas ideas para que reflexiones sobre la manera como te
comunicas. Si quieres conseguir tus objetivos personales y
profesionals es importante que transmitas seguridad y credibilidad
en tus actos de comunicación.
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Éstas
son algunas de las maneras de hacernos autosabotaje:
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1.
Utilizar coletillas. Cuando conversamos, muchas veces
utilizamos coletillas implicadoras, aparentemente innecesarias,
como si esperásemos la validación del interlocutor:
"a ti, ¿qué te parece?"; "es
una buena idea, ¿no te parece?". Robin Lakoff,
en los años 70, propuso que estas fórmulas restan
convicción a nuestro discurso y pueden quitarnos autoridad.
Aunque a menudo las utilizamos para implicar al interlocutor
en nuestras conversaciones, es importante tener en cuenta
el efecto que pueden provocar en determinados contextos. Así
que es preferible utilizarlas sólo cuando nos resulten
útiles.
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| 2.
Usar un comportamiento verbal vacilante. Las expresiones
"quizá..."; "no, si yo..."; "supongo
que..."; o modificadores del tipo "sólo",
"esto es sólo una idea..." pueden ser interpretados
como falta de confianza. El mismo efecto se consigue cuando
pedimos permiso para hacer algo:"¿puedo hacer una
pregunta?", "¿me permite que...?. Hazla y punto:
ganarás tiempo y credibilidad. |
| 3.
No dar tu opinión. Si te quedas esperando a que te
den la palabra te pueden salir raíces. Dependiendo del
contexto, si no dices nada, es muy posible que la gente piense
que no tienes nada que decir. Hoy en día, para que te
tengan en cuenta es preciso hacerse escuchar. Recuerda: el
que calla, otorga... |
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4.
Hablar apresuradamente. Quienes creen tener más
poder piensan que tienen más derecho sobre la palabra;
por eso se recrean en sus explicaciones. Imítales.
Toma la palabra y céntrate en transmitir tu mensaje
con tranquilidad, con calma... no pienses si tus interlocutores
se están aburriendo o no. Tómate tu tiempo y
transmite con pasión y entusiasmo.
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5. Evitar hablar en público. Este es uno de
los errores más frecuentes que cometemos las mujeres,
por la educación que hemos recibido, mucho más
volcada hacia la esfera doméstica. No podemos olvidar
que hablar en público es una de las mejores oportunidades
que tenemos para ganar visibilidad. Para no autocensurar nuestra
faceta pública tenemos que enfrentemos a nuestros miedos.
Piensa que el miedo no sabe de géneros, de raza ni de
condición social. El miedo es universal. No contribuyas
a perpetuar que sean siempre los hombres los que destaquen y
tomen las decisiones en los actos públicos. |
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| En
el próxima e-zine, continuaremos con más elementos
del autosabotaje en la comunicación. |
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| (1)
Fragmento extraído de Pilar García Mouton, Cómo
hablan las mujeres. Cuadernos de Lengua Española
66, Arco Libros, Madrid, 2000. |
| (2)
Ima Sanchís, El don de arder. Mujeres que están
cambiando el mundo. RBA, BCN, 2004 |
| (3)
Tengo miedo. Carisma y liderazgo a través de la gestión
del propio miedo. Ed. Granica. Colección Puenteáreo.
Barcelona, 2003. |
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| (4)
Para profundizar en los patrones de comunicación que
utilizamos las mujeres: |
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| Así
hablan las mujeres. Editorial Esfera, Barcelona, 2003. Pilar
García Mouton, doctora en filología románica
y profesora del CSIC, analiza las curiosidades y peculiaridades
del uso femenino del lenguaje a través de numerosos ejemplos
prácticos |
| ¡Lo
digo por tu bien! Cómo la manera de comunicarnos influye
en nuestras relaciones. Ed. Paidós, Barcelona, 2002.
Deborah Tannen, profesora de lingüística de la Universidad
de Georgetown, nos explica por qué hablar con nuestros
familiares suele ser tan problemático. Basándose
en conversaciones reales de la vida cotidiana nos proporciona
algunas pautas para mejorar nuestras relaciones personales. |